Empieza leyendo la sala, no abriendo tu carpeta de peak-time. El warm-up crea confianza y da a la gente un motivo para quedarse en la pista.
Piensa en energía, no solo en BPM. La percusión, el bajo, los vocales y la densidad del arreglo cambian por completo la sensación de un track.
Deja espacio para reaccionar. Preparar te da seguridad, pero escuchar a la pista te da dirección.
