Envía dos o tres temas terminados en lugar de una carpeta llena de bocetos. La calidad, la mezcla y la dirección artística cuentan más que la cantidad.
Usa enlaces privados fáciles de abrir y etiqueta bien cada track. El objetivo es que la persona encargada pueda darle a play inmediatamente.
Investiga el sonido del sello antes de enviar tu música. Una demo bien dirigida tiene muchas más posibilidades de encontrar el hogar adecuado.
