Kimbo Records comienza una nueva etapa en 2026 después de varios años de pausa. Detrás de este regreso está Oliversam, productor y fundador del sello.
En esta conversación para Club Radar repasamos sus primeros contactos con la música, los años del vinilo y las cabinas, algunos de los momentos más importantes de su trayectoria y, sobre todo, la filosofía con la que Kimbo Records vuelve a mirar hacia el futuro: independencia, cultura underground y artistas con identidad propia.
Antes de ser DJ y productor, ¿cómo fueron tus primeros contactos con la música?
La música me llamó la atención desde que era muy pequeño. Cualquier cosa que pudiera producir un sonido despertaba mi curiosidad.
Sin tener apenas conocimientos musicales, recuerdo coger un piano, una guitarra, una corneta o cualquier instrumento que tuviera cerca e intentar hacerlo sonar. Muchas veces conseguía sacar pequeñas melodías simplemente de oído.
Nunca fue algo académico. Era más bien una necesidad de experimentar y descubrir qué podía hacer con aquellos sonidos.
Más adelante llegaron mis primeros platos Technics, empecé a comprar mis primeros vinilos y ahí comenzó realmente mi camino como DJ.
Creo que aquella forma tan intuitiva de acercarme a la música sigue formando parte de mí actualmente.
Viviste muy de cerca una época especialmente importante para el house. ¿Cómo recuerdas aquellos años?
Tuve la suerte de vivir una de las épocas que, personalmente, considero más especiales del house, aproximadamente entre 2005 y 2010.
Había muchísima creatividad y una identidad musical muy marcada. Para mí fueron años de aprendizaje constante: escuchar música, descubrir productores, comprar discos, estar en contacto con las salas y entender cómo reaccionaba una pista.
Vivir aquella etapa desde dentro influyó muchísimo en mi manera de entender la música electrónica.
Cada generación tendrá su propia época de referencia, pero para mí aquellos años tuvieron algo especial y muchas de esas influencias siguen presentes en mi forma de producir y de entender la música hoy.
A lo largo de tu trayectoria también publicaste fuera de Kimbo Records. ¿Qué recuerdos guardas de aquella etapa?
Fue una etapa muy importante para mí como productor.
Tuve la oportunidad de editar música en diferentes sellos, entre ellos Pacha Recordings, Natural Rhythm y Alma Soul, además de contar con artistas internacionales como Horatio, Lützenkirchen y Cagedbaby, que realizaron remezclas de algunas de mis producciones.
Son experiencias que te hacen crecer y, sobre todo, aprender muchísimo.
Uno de los momentos que recuerdo especialmente fue “La Vida”, un tema realizado junto a Carlos Jiménez y J.Elvira. Pacha Recordings se interesó por la producción y terminó editándola, y el tema consiguió entrar en el Top 100 de Beatport.
Son pequeños objetivos que cuando estás empezando parecen muy lejanos y que, cuando finalmente ocurren, te hacen muchísima ilusión.
También guardo recuerdos mucho más sencillos, pero igualmente especiales. Recuerdo que durante una Cabalgata de Reyes de mi pequeño pueblo comenzaron a repartir unos CDs recopilatorios de Barceló, y descubrí que una de mis producciones estaba incluida allí.
Puede parecer una anécdota pequeña comparada con entrar en un ranking internacional o publicar en determinados sellos, pero precisamente esas cosas son las que muchas veces más ilusión te hacen. Encontrarte tu propia música donde menos te lo esperas es una sensación difícil de explicar.
Kimbo Records nació en 2013, pero posteriormente llegó una larga pausa. ¿Por qué decidiste detener el proyecto?
Kimbo Records nació en 2013 y estuvo activo durante varios años antes de que llegara esa pausa.
La razón fue bastante sencilla: falta de tiempo.
Mi trabajo y otras responsabilidades hicieron que llegara un momento en el que no podía dedicar al sello ni a la producción el tiempo que realmente necesitaban.
Preferí detenerlo antes que mantener un proyecto al que no pudiera prestar la atención suficiente.
Pero nunca fue una pausa provocada por haber perdido las ganas de hacer música.
Durante todos estos años las ganas de volver al estudio siempre estuvieron ahí. Sabía que, si en algún momento volvía a disponer del tiempo necesario, quería recuperar tanto mi faceta como productor como el proyecto de Kimbo Records.
¿Y qué ocurre en 2026 para que decidas que ha llegado el momento de recuperar Kimbo Records?
Principalmente, que vuelvo a disponer de algo más de tiempo y puedo dedicarme otra vez a algo que llevaba muchos años queriendo recuperar.
Tenía muchas ganas de volver al estudio, producir nueva música y recuperar un proyecto que ya tenía su propia trayectoria.
Pero también creo que el momento actual de la música hace especialmente interesante este regreso.
Estamos viviendo una etapa de cambios enormes, nuevas tecnologías, inteligencia artificial y tendencias que aparecen y desaparecen a una velocidad increíble.
Precisamente por eso creo que ahora tiene todavía más sentido defender la música con identidad.
Kimbo Records nunca nació para perseguir modas. Queremos publicar música underground realizada por artistas que realmente creen en lo que hacen y que producen aquello que les sale de dentro.
La tecnología puede cambiar muchísimo y seguramente seguirá haciéndolo, pero creo que la personalidad y la identidad de un artista continúan siendo fundamentales.
El mercado musical también es completamente diferente al que encontrasteis en 2013. ¿Cómo ha cambiado vuestra visión del streaming?
Ha cambiado muchísimo.
Cuando Kimbo Records comenzó, el streaming todavía generaba bastante incertidumbre. En parte de la industria incluso existía la sensación de que podía terminar perjudicando seriamente las ventas tradicionales de música.
Con los años la realidad ha cambiado por completo.
El streaming se ha convertido en una parte fundamental de la industria, tanto para descubrir nueva música como para generar audiencia, visibilidad e ingresos para muchos artistas.
Por eso, en esta nueva etapa queremos trabajar mucho más esa parte.
Kimbo Records seguirá teniendo muy presente el mercado especializado de música electrónica, las tiendas digitales y plataformas como Beatport, pero al mismo tiempo estamos desarrollando y haciendo crecer playlists propias del sello en Spotify.
Queremos que esas playlists se conviertan progresivamente en otra herramienta para apoyar nuestros lanzamientos y dar mayor visibilidad a los artistas de Kimbo Records.
Es un trabajo a largo plazo. Una playlist y una comunidad real no crecen de un día para otro, pero queremos trabajarlas continuamente para que cada vez tengan más fuerza y puedan aportar más valor a los artistas que forman parte del sello.
¿Qué valores quieres que definan esta nueva etapa de Kimbo Records?
Sobre todo, independencia, identidad y libertad creativa.
Queremos artistas que no hagan música pensando únicamente en cuál es la tendencia del momento.
Buscamos personas que tengan algo propio que decir musicalmente y que produzcan aquello que realmente sienten.
Kimbo Records quiere seguir siendo un sello independiente en el verdadero sentido de la palabra: tener libertad para publicar aquello en lo que creemos.
No queremos convertirnos en una fábrica de música diseñada simplemente para seguir tendencias o algoritmos.
Queremos construir un catálogo que, cuando pase el tiempo, continúe representando nuestra manera de entender la música electrónica.
¿Dónde te gustaría ver a Kimbo Records dentro de cinco años?
Me gustaría verlo consolidado nuevamente dentro de la escena underground internacional.
Quiero seguir contando con los artistas que ya forman parte de nuestra familia y, al mismo tiempo, descubrir nuevos productores de diferentes lugares del mundo que compartan nuestra filosofía.
Prefiero que sea un sello reconocible y respetado por su identidad.
Que cuando un DJ, productor o aficionado vea Kimbo Records en un lanzamiento sepa que detrás existe una determinada forma de entender la música.
Si además conseguimos utilizar el crecimiento del sello, nuestras playlists, nuestra promoción y nuestros canales para ayudar a que nuestros artistas lleguen cada vez a más gente, creo que estaremos haciendo bien nuestro trabajo.
Durante muchos años también estuviste detrás de los platos. ¿Echas de menos volver a las salas?
Ser DJ fue una parte importantísima de mi vida y guardo muy buenos recuerdos.
La cabina te enseña muchísimo sobre música. Te permite entender la pista, observar las reacciones de la gente y descubrir cosas que difícilmente aprendes únicamente dentro de un estudio.
Hoy estoy en otro momento.
Disfruto especialmente volviendo a producir, trabajando en el estudio y dedicando tiempo a hacer crecer Kimbo Records.
Nunca digo que no vaya a volver a una cabina, porque la música da muchas vueltas, pero actualmente mi ilusión está centrada principalmente en esta nueva etapa.
Además, Kimbo Records cuenta con artistas con una gran experiencia en salas y cabinas, capaces de representar perfectamente el sonido y la filosofía del sello en directo.
Antes de terminar, ¿hay algún mensaje que te gustaría dedicar a todas las personas que han formado parte de Kimbo Records?
Sin duda.
Me gustaría dar las gracias de corazón a todos los artistas que confiaron en Kimbo Records desde sus inicios.
Cada lanzamiento, cada demo, cada remix y cada proyecto compartido ha contribuido a construir la historia del sello.
Kimbo Records nunca habría sido lo que fue, ni podría volver hoy con tanta ilusión, sin todas esas personas que decidieron formar parte del proyecto.
También quiero agradecer el apoyo de DJs, productores, colaboradores, medios y seguidores que, de una forma u otra, ayudaron a que nuestra música llegara cada vez más lejos.
Esta nueva etapa comienza con la misma ilusión que en 2013, pero con toda la experiencia adquirida durante estos años.
Ojalá vuelva a coincidir con muchos de los artistas que formaron parte de aquella primera etapa y, al mismo tiempo, podamos dar la bienvenida a nuevos talentos que compartan nuestra forma de entender la música electrónica.
Gracias por formar parte de la historia de Kimbo Records. Este regreso también es vuestro.
Un nuevo capítulo para Kimbo Records
Más de una década después del nacimiento de Kimbo Records, Oliversam vuelve al estudio con una perspectiva diferente, pero con una filosofía que prácticamente no ha cambiado.
El mercado es distinto. Las plataformas son distintas. La forma de descubrir música es distinta.
Pero la intención detrás del sello continúa siendo la misma: publicar música electrónica underground con personalidad y apoyar a artistas que prefieren construir su propia identidad antes que perseguir la siguiente tendencia.
Kimbo Records abre así un nuevo capítulo de una historia que comenzó en 2013 y que, después de una larga pausa, vuelve a ponerse en marcha.
Welcome back to the underground.

